La terminal (The terminal)

Año: 2004

Director: Steven Spielberg

Protagonistas: Tom Hanks, Catherine Zeta-Jones, Stanley Tucci

En una línea: Un film a la medida de Tom Hanks.

Que no se entienda mal: La terminal es más que una exhibición de las dotes actorales de Hanks, aquí en el papel de un inmigrante de la ficticia república de Krakozhia, en Europa del Este. Hay una historia con un desenlace no totalmente convencional, que acepta gozosamente algunos clichés hollywoodenses pero elude otros; hay también un par de escenas memorables, como la introducción de Stanley Tucci en su papel de futuro mandamás del aeropuerto, justamente en su primer cruce con el protagonista. Y, sin embargo, lo que más brilla aquí es la prodigiosa habilidad mimética del actor principal (que ya había trabajado recientemente con Spielberg en Atrápame si puedes). Con apenas un puñado de apariciones nos convence de que no sabe una palabra de inglés; su composición del inmigrante voluntarioso, tosco pero bonachón, es perfecta.

Probablemente la faceta menos lograda de la película sea el particular romance entre Viktor Navorski, el protagonista, y la azafata Williams, interpretada por Zeta-Jones. Aun así, hay que admitir que, aunque rodea lo cursi, también se aparta a tiempo. También se redime, justo al final, la historia de ambición de poder de Tucci, que se había mantenido como un factor unidimensional durante toda la cinta. Hay un par de transiciones forzadas, sacadas de la galera de los guionistas tal vez con algún apuro, como la forma en que Viktor consigue trabajo. Pero, en líneas generales, la película se disfruta sin sobresaltos.

Sebastián Lalaurette