Batman inicia (Batman begins)

Año: 2005

Director: Christopher Nolan

Protagonistas: Eric Bana, Liam Neeson, Michael Caine, Katie Holmes, Cillian Murphy, Gary Oldman, Morgan Freeman, Rutger Hauer

En una línea: A la altura del desafío.

Era muy difícil, casi imposible, superar la maravillosa creación de Tim Burton que, allá por 1989, calcó definitivamente sobre el rostro enigmático del Guasón los gestos inconfundibles de Jack Nicholson. Aquella Batman trajo también la actualización filosófica que andaba necesitando el personaje. ¿Cómo explicar si no la elección de un casi inexpresivo Michael Keaton para el papel principal, los escenarios oscuros y las muertes a pesar del héroe, la buscada escasez de brillo en todos los niveles excepto el del villano?

Christopher Nolan (Memento, Noches blancas) estuvo a la altura del desafío. No es poco decir: tenía que respetar el nuevo mito que había creado Burton, pero sin quedarse atado a él, como George Lucas quedó para siempre atado a esa ridícula botonera en el pecho de Darth Vader. Optó por una reconstrucción obsesiva del origen del personaje, siguiendo en algunos puntos la línea impuesta por las películas anteriores y apartándose en otros. No incurrió en el desliz de ubicar a un nuevo Guasón como antítesis de su héroe: eso quedará, si acaso, para la próxima. Esta vez la lucha es interesante y no es sólo al enemigo externo a quien Batman debe vencer.

Por supuesto, se recordará que aquella versión del '89 no carecía de simetría: "Tú me hiciste, ¿recuerdas?", le pregunta el Guasón al encapuchado, y la respuesta es: "Pero tú me hiciste primero a mí".

Algo de eso hay en la versión de Nolan, que además ahonda en la infancia de Bruce Wayne, explica el origen de sus gadgets de alta tecnología y presupuestos millonarios y hasta de la Baticueva. Por otra parte, también le da a Ciudad Gótica un nuevo perfil, no tan atractivo como el de las películas que llegamos a amar, pero más creíble en un mundo donde todo es obscenamente visible. Se llega a decir, prácticamente, que Ciudad Gótica es New York, aunque la supere en tamaño y acaso en crueldad.

Es un producto Nolan, cuidado y rico en matices. Nuestro héroe fue ladrón y pudo haber sido asesino, como el detective interpretado por Al Pacino en Noches blancas, que termina sucumbiendo a su propia falta de integridad a los ojos de los asombrados espectadores, que creíamos ver en él al héroe de la película y en los verdaderos héroes a personajes secundarios.

No quiero dejarlos sin destacar las actuaciones, un apartado que el director compró seguramente con mucho dinero y que lo vale. La interpretación de Gary Oldman como el sargento Gordon es magistral, como la de Michael Caine en el papel de Alfred. Liam Neeson es sorprendente desde el principio. Los demás (Holmes, Freeman, Hauer) son al menos correctos.

Digámoslo ya: probablemente Nolan haya conseguido desplazar a aquella Batman de Burton del podio que ocupaba. Su dibujo del personaje es tal vez el mejor hasta la fecha, y la película, como producto, deja muy poco que desear.

Sebastián Lalaurette